Bolso para punto
Hace unos años comencé mi andadura en el mundo del tejido.
Al principio, el material que utilizaba era poco y me bastaba alguna bolsa de
plástico o de papel donde guardar el ovillo y las agujas que estaba utilizando.
Poco a poco la labor se iba complicando y los materiales se multiplicaban:
varios ovillos para tejer el proyecto, agujas complementarias, patrones… Las
bolsas se rompían enseguida, y vaya, tampoco es que quedasen muy bonitas cuando
estaban a la vista.
Así pues, me propuse tejer un bolso para mantener mis
materiales, si no con cierto orden, sí a mano –es horrible eso de tener que
parar la labor porque necesitamos de repente una aguja complementaria para
arreglar un punto escapado–. Busqué algunos modelos de bolsos, no demasiado
complicados de elaborar, que se adaptaran un poco a mi estilo y me ayudaran a
mantener el orden con cierta personalidad.
Finalmente me decanté por el modelo que veis en la foto. Es
muy sencillo de hacer y queda muy vistoso. El modelo original está hecho con una lana rosa. Pero yo
tenía restos de una lana marrón jaspeada y como no era suficiente, la
complementé con mi color favorito.
Consta de tres piezas, dos iguales para la parte frontal y
la parte posterior y, otra, que es una tira larga, para formar los laterales y
el fondo. Aquí varié un poco el patrón original, pues la parte
correspondiente a las asas las hice un poco más largas.
Al ser un bolso de lana, es más que recomendable hacer un
forro –casi diría que obligatorio–, así evitamos que con el tiempo se deforme.
Esta es la parte que menos me gusta: aguja, hilo y coser;
pero para obtener un buen resultado merece la pena el esfuerzo.
Además tampoco es nada difícil hacerlo. Una vez que hemos
tejido cada una de las partes del bolso, solo tenemos que cortar en la tela una
pieza de la misma forma y de un tamaño unos centímetros mayor que la pieza de
lana. Después la coseremos haciendo un pequeño dobladillo por el interior. Y
cuando tengamos todas las piezas de lana con sus correspondientes piezas en
tela, cosemos el conjunto.
Ya solo queda unir las asas de madera mediante una pequeña
costura.
Esta ha sido mi experiencia en la organización de materiales. Espero que os haya gustado.
Hasta pronto.





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