Protegemanteles
Hacía algún tiempo que deseaba renovar los protegemanteles
que había en la casa. Estuve una temporada dudando cómo hacerlos, en qué
material. Una tarde de aburrimiento, me puse a curiosear por internet y descubrí
una muestra tejida que me enamoró y puso luz en el asunto.
Aproveché unas lanas bastante viejas para desarrollar
cualquier otro proyecto, pero que todavía conservaba en la casa porque soy
demasiado sentimental para tirar nada.
Materiales que he usado
- Lanas en dos colores distintos para la muestra. Un tercer
color para unir. Los restos de lanas de otros proyectos pueden venir
estupendamente.
- Agujas de doble punta del número 6.
- Agujas del número 6 para unir las dos muestras.
- Aguja lanera para rematar los cabos.
Cómo hacerlo
Empezamos el motivo por la parte central, el cuadrado. Elegí
el color amarillo y puse el hilo doble para que tuviera mayor resistencia.
Tened en cuenta que después los utilizaremos con cacerolas o cuencos que estén
calientes y su finalidad es proteger la mesa del calor.
Montamos 15 puntos y tejemos 20 vueltas.
El hilo azul de los laterales lo añadimos tejiendo en grupos
de tres en tres. Es decir, en la vuelta siguiente tejemos tres puntos en azul,
giramos la labor, tejemos del revés; en la siguiente vuelta del derecho tejemos
los tres puntos que tenemos en azul, más los tres siguientes, giramos de nuevo
la labor y tejemos por el revés. Repetimos esta secuencia hasta llegar al
final. Cuando terminemos el primer lateral, hacemos todo este proceso en los
otros tres laterales.
Finalmente incorporamos de nuevo el hilo amarillo del mismo
modo que hemos incorporado el azul.
Ya tenemos la pieza lista.
Como necesitaremos tejer más piezas, con una hebra sujetamos
los puntos de la pieza. Así podemos seguir trabajando. Haremos tantas piezas
como protegemanteles deseemos obtener.
Yo quería tres protegemanteles, así que tejí tres piezas con
la parte central en amarillo y otras tres con la parte central en azul. Después
uniré una pieza de cada color para tener un protegemantel doble.
Ya tenemos nuestro protegemantel terminado. El resultado es
una magnífica y gruesa pieza que seguro soportará perfectamente cualquier
fuente de calor.
Además es decorativa y da un toque ideal a la mesa. Estoy tan
contenta con el resultado que ya estoy pensando hacer otros de repuesto.
¿Os animáis a hacerlos? Si es así espero que me contéis
vuestras experiencias.










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